El post anterior lo cerré con ?alegría?. Con alegría lo escribí porque mi ?estado natural? es ese, al menos en este momento.
Y me quedé pensando en esto: ¿si estamos muy lejanos a este estado, podríamos saltar inmediatamente hacia allí para permanecer por largo tiempo?
Mi experiencia dice que no, que lo que se puede lograr es experimentarlo temporariamente a través de una buena noticia, un regalo, un acontecimiento; pero las circunstancias nos harán retornar al estado anterior.
Por eso pienso que lo mejor es hacer gimnasia, ejercitar la alegría. Y como ejemplo propongo este sencillo ejercicio:
Cuando algo o alguien te haga frente con algún cuestionamiento o frente a alguna decisión, aún en pequeñeces como que canal de televisión mirar a continuación, elije siempre la opción que te traiga lo mas cerca posible a la alegría. No será necesariamente una sensación de alegría pero la apertura del panorama te predispone y podrías conseguir una imprevista sensación de bienestar que antes estaba bloqueada.
Cuando estamos en estado negativo es probable que no veamos ninguna opción alegre, pero sí podemos distinguir distintas opciones y en ese caso yo propongo tomar las que tengan mayor alcance, mas proyección y riesgo, porque el movimiento produce nuevas oportunidades de subir a estados positivos.
Para el caso de la depresión es similar, salvo que es necesario pasar por un estado intermedio de cólera y rebelión el cual, bien piloteado, podría ser un paso muy positivo en la dirección correcta. Pero éste es un tema mas complejo.
Pero si vemos a los bebés, éstos continuamente en estado de alegría, porque viven el presente. No tienen noción del pasado ni especulan con el futuro. El estado natural del hombre debiera ser la alegría? sin embargo no es fácil, lo sé bien.
Me divierto hablando, pero más aún callando. 







Comentarios recientes
hace 11 horas 11 mins
hace 17 horas 32 mins
hace 22 horas 38 mins
hace 1 día
hace 1 día
hace 1 día
hace 1 día
hace 1 día
hace 1 día
hace 1 día