Mi muy estimado:
Te envío esta carta para pedirte que no pierdas las esperanzas. Sé que has venido a buscarme un día como hoy, hace ya algunos años…
Sé también que por mi causa has perdido muchas cosas, mucha ilusión y muchas almas.
No estoy segura de lo que quieres de mí, pues hoy sólo soy leyenda para ti.
Otros hombres me han pretendido antes y ahí estás tú, soñando que algún día volveremos a encontrarnos. No será hoy, tal vez no sea mañana, pero quiero que sepas que por ti estoy aquí. Demasiado cerca. Y aunque te parezca fría y distante, nuestro amor será por siempre puro y por demás genuino.
No me olvides, estimado. Yo no lo hago, y te extraño.
Tuya, Malvina.


Me divierto hablando, pero más aún callando. 






Comentarios recientes
hace 8 horas 45 mins
hace 18 horas 46 mins
hace 19 horas 31 mins
hace 1 día
hace 1 día
hace 1 día
hace 1 día
hace 1 día
hace 1 día
hace 2 días