
Ni bien la vi
supe que sería ella.
Era
increíble, la gente se agolpaba para verla pasear.
Sus
cabellos, tan sedosos, saltaban de un lado al otro mientras balanceaba la
cabeza. Lo que mas me impresionaba era su andar, porque esas piernas torneadas,
esbeltas, y fuertes como tornados transportaban su fibroso cuerpo que no hacía
mas que evidenciar largas jornadas de dedicación a la belleza.
Era
sensual, era ejemplar.
Era ella,
tenía que ser ella.
Tuve poco
tiempo para actuar. Lo primero que hice fue averiguar su nombre, y Penny Lane
no le sentaba nada mal. Era joven, pero experimentada. Traviesa pero eficiente.
No tenía mas que jugarme por ella para abrazar la alegría que tantos otros
quisieron antes.
Y así lo
hice.
………….
El Palacio
estaba lleno. Colmado de idiotizados curiosos que como yo, no paraban de
tomarle fotos y aventarle piropos a viva voz.
Todo listo,
ya está.
Mi suerte
estaba echada…
………….
Salió, dio
dos vueltas y pasó frente a mí como una brisa de aire puro.
Sólo tuve
que entrecerrar los ojos unos cinco minutos para saber que mi sueño sería
realidad.
Primera
ella, segundo el 8, y tercero el 22.
Por tres
cuerpos.
*el cuadro es de
Manuel Gago Quesada




























Si no fuera por el cuadro me hubiese imaginado otra escena. Seguramente tan emocionante y excitante como la que contás.
Un beso.