La gestión de las expectativas

Enviado por Pradero el 12/10/2009 a las 19:09
Etiquetas: | pradero | creatividad

¿Qué es lo que sucede si pretendo comprarme un reloj bueno?. Un reloj muy bueno.
Si el reloj que quiero es tan bueno como caro. Y es tan caro que no puedo comprarlo.
Y si por ahora no puedo comprarlo, ¿debo esforzarme tanto como para poder hacerlo? ¿es válido todo el esfuerzo que amerita? ¿tanta (y tan duradera) será  la felicidad que traerá a mi vida ese bendito reloj?.
Cuando el objetivo es muy alto muchas veces sucede que a poco de alcanzado, la curva de gratificación inicia un descenso tal, que comienza a mezclarse con sentimientos indeseables como la culpa, el resentimiento e incluso la frustración. Y ésto aplica no sólo a las compras materiales, sino al cumplimiento de metas ficticias como un buen puesto laboral, cierto status social, o determinado nivel de popularidad. Muchas veces se sufre más por perder lo que se tuvo, que no alcanzar lo que se desea.
Para que ninguna de éstas cosas ocurra, es indispensable una buena gestión de las expectativas.
En economía, la gestión de expectativas se aplica para (dicho facilmente) intentar satisfacer el valor percibido por ciertas inversiones. Por ejemplo, si un inversor, al comienzo de la rueda, invierte 1 millón con intenciones de obtener ganancias por 2 al cabo de un año, y obtiene 3, en lugar de sentirse contento se sentirá frustrado al ver que otro inversor aportó 2 millones y capitalizó por 30 por haberlo hecho en similares sircunstancias pero en distinto escenario/mercado/tiempo.
Ahora bien, si insisto en comprar aquel reloj, es probable que tenga que resignar otras prioridades, aún a cuenta de saber con qué me enfrento. El caso típico es el abuso de las tarjetas de crédito cuando aparentemente se cura un dolor abriendo otra herida.
No estoy diciendo que buscar financiación o aspirar a lo más alto sea cosa malísima mala, lo que digo es que lo ideal sería mantenernos en un umbral razonable de auto-exigencia para no vernos enfrentados a esa desazón de la que hablo.
Una buena fórmula: no compararnos con los demás. Así de fácil. No comparar lo que tengo con lo que tiene. Lo que hago con lo que hace, lo que pretendo de lo que consiguió. Porque por más caro bueno que sea un reloj, marca la misma hora para todo el mundo.

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lara el 13/10/2009 a las 1:26
Como me ha gustado la última frase "Porque por más caro bueno que sea un reloj, marca la misma hora para todo el mundo" y que verdad que es. Y si, suele pasar, que consigues algo y luego te preguntas si realmente mereció la pena. Ainssss.... los humanos somos así, jajajaja Muuuuuuuuuuuuuuacks!.

a l e x i s
el 13/10/2009 a las 1:45

Comprate uno Chino de esos que venden en todos lados que te saque del apuro que en una de esas agarrás una tanda de los que salieron buenos y te dura más de 3 meses. Ahí eiliminás todo tipo de expectativa, porque sabés que no va a durar nada y no te complicás la vida.

Si querés gastar guita y complicarte comprate otro, compará con todos los que tuviste, los de los demás y todo eso y amargate al pedo.

 

Tengo soluciones fáciles para todo.

(Por algo mi vida es una mierda, jejeje.)


Remembranza el 14/10/2009 a las 15:41

Teóricamente muy bien definido. En la práctica cuando llegué a tener lo que deseaba me lo robaron. Cuando me capitalice en mi negocio me robaron!

Tenes razón comprate uno de esos que venden en la calle si total te da la hora igual y cuanto más barato mejor, la semana pasada le robaron la cartera a una amiga y despues de revisarla el "caco" le devolvio el celular diciendole: toma nena esto no sirve para nada y sacando de su bolsillo el de él agregó esto es un celular! y no el tuyo. ( no es joda)

Un abrazo


Raquel Barbieri el 15/10/2009 a las 1:51

Me gustaron mucho tus reflexiones, amigo Jean-Paul. Realmente, muchas veces es así: tanto esperamos algo que cuando lo conseguimos ya comienza la cuenta regresiva y la cosa va perdiendo valor.

Lo triste es cuando sucede con un afecto, con una persona. Lo de los objetos no deja de ser materialismo, en algunos más exacerbado y en otros menos (por personalidad o por posibilidad concreta de acceso).

Un beso :)


Gilda el 24/10/2009 a las 16:40

En Sony había un programa que iba a la medianoche y se llamaba "Ya es mediodía en China".

Bueno, qué querés, me acordé.

 

Pienso que la expectativa y el manejo de la misma no puede ser igual en todos los casos. Si me gusta un reloj y no me lo puedo comprar, llegará un momento en que el reloj me chupará un huevo (últimamente estoy re malhablada). Pero si quiero conseguir un mejor trabajo, no me chupará un huevo no conseguirlo.

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:)






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