Éste fin de semana fuimos a un casamiento. Y en medio de la ceremonia el sacerdote arrojó a los candidatos esta frase, pretendiendo dar la clave de la felicidad eterna para el flamante matrimonio: ?aceptación incondicional?.
Y me quedó resonando esta ecuación: ¿amor incondicional=perdón y aceptación incondicionales?
Está bueno, pero también pensé que esto implicaría una carencia completa del deseo de instigar al cambio, a la búsqueda de la perfección y la sabiduría.
Por ejemplo, si me pongo a hacer memoria, podría recordar más de una ocasión donde habría caído en la línea de aceptación incondicional de conductas incorrectas.
Por esto es que creo que la ecuación escuchar(observar)-debatir(disentir)-proponer(aceptar) funcionaría aún mejor?
Después fuimos a la fiesta. Lo medité un rato y -ya mas distendido- me tomé un vinito.
























