A menudo me pregunto y me preguntan ¿por qué cambio de ánimo tan fácilmente?.
Habitualmente se dice que uno amanece de tal o cual forma. (con el pie izquierdo, derecho, etc).
Yo creo que no es así. Que no se desencadena a raíz de una interpretación sobre algún hecho puntual. Sino que los estados de ánimo son guiados por pensamientos mas abarcativos, mas a largo plazo.
Alguien dijo ?te sentirás según como piensas?.
Por eso soy tan amigo de los proyectos.
Porque la esencia de la felicidad es el compromiso. Entonces me funciona como un mecanismo de defensa espectacular.
Cuando uno piensa que todo va a salir bien, que el mundo es un buen lugar para vivir o que se es fuerte y capaz, generalmente se siente bien. Feliz.
Cuando mi perro está feliz, salta, corre y me busca para jugar. Se olvida del miedo y deja de estar alerta. Y lo mismo sucede con nosotros, nos mostramos confiados, buscamos la aventura y nos disponemos al riesgo.
Pero cuidado, porque esa euforia reduce la cautela y podría conducirnos a asumir riesgos demasiado altos o utópicos. Y a su vez, puede exagerar las expectativas, acarreándonos desilusiones o desmotivándonos. Y así volvemos al otro ciclo?
Estoy de acuerdo contigo. Pueden pasar cosas que "deban" hacernos caer en cierto estado de ánimo o desánimo, pero siempre pesará más la manera en que enfrentemos eso que nos sucede.
Besos.
Aja, seamos sesudos, pues. Hay un montón de teorías eudemonológicas que tratan de teorizar la forma de ser-estar feliz (gran parte de la filosofía griega se dedicó a esos menesteres), pero la tuya me gusta
Repito algo que acabo de decir en el blog de Carlos:
Muchos estudiosos de la mente creen que nuestro estado de ánimo tiende a un determinado nivel, desde el que sube o baja en circunstancias extraordinarias, pero al que ineluctablemente siempre retornamos.
Que te dire para mi es un equilibrio constante, al no conseguir a veces me produce esos cambio de animo. En mi funciona asi, aunque se q no todo es equilibrio me cuesta moderar eso.
Saludos desde el mar!!!
Los estados de ánimo....a las mujeres se nos atribuye la acción hormonal...y a los hombres?. Yo conozco a varios en que el pie izquierdo anda bien a la par con el derecho. La euforia, bien...pero como tú dices ,¡cuidado!. Yo creo que es muy bueno andar feliz por la vida, hacer miles de cosas que te hacen bien (te enfermas menos), pero estoy de acuerdo contigo, hay que usar siempre la razón, la que nos frena de hacer leseras...y ojo...no locuritas...esas sí son buenas, las locuras mayores son las malas. Un abrazo.
Veo que han estudiado, bueno salvo Carlos..., en fin; Yo veo que tanto los "buenos" como los "malos" estados tienen su contrapartida:
por ejemplo si estás triste, te produce una desconexión, una tregua para poder volver a analizar causas y posibles soluciones. Hasta puede llegar a proponer nuevas formas de pensar.
También la bronca (enojarse) te protege la autoestima y mantenerte inmune de agresiones o críticas.
El miedo, que motiva a buscar perfección y a tomar cartas en el asunto.
Todo esto en el mejor de los casos, no es cierto?
Claro, el equilibrio de Reina de Ebano es lo mas buscado. Al menos por mí (ineluctablemente).
Pero nadie ha respondido a mi última inquietud, evidentemente (ineluctablemente) prefieren que me dedique a la poesía underground. Lo sabía, tengo un don especial...
Gracias a todos!
Los estados de ánimo dependen de: cuanta guita tenén en el bosillo para pagar la luz, el gas, teléfono, agua, alquiler, impuestos miles, remedios urgentes, obra social, buáá , sé que me olvido de un montón de cosas. También dependen del Prozac que es carísimo, y de lo bien atendido que uno esté.
Me voy a llorar, chau
Mi querido amigo: si tomo mucho mate o mucho café mis proyectos toman una velocidad inconmensurable, me siento diosa invencible, yo puedo esto y lo otro. Cuando se me va el efecto de la cafeína me convierto en piltrafa y recuerdo a esa persona anterior, como alguien totalmene fuera de sí y de mí. Ahora con el paso de los años tomo menos café, menos mate, menos todo. Y añoro un arrebato, un entusiasmo, añoro mi otra parte que la tengo en un calabozo de aislamiento. Un abrazo.
Opino como tú... cuesta el mismo trabajo ver las cosas desde un punto de vista positivo, que de uno desmoralizador.
Y, como todo en exceso es malo, hay que saber ponerle límites a lo que se puede convertir en una felicidad artificial :P
Saludos.
Es un poco delicado el tema que estan tocando Laura y María Lolas, porque si bien el cansancio o la falta de motivación son manifestaciones físicas, el uso alternativo de sustancias podría producir, como sabemos, placebos de alegría y optimismo.
Sin embargo y por mi propia experiencia, puedo afirmar que el consumo de determinados "mates o cafés" bajo la supervisión de un profesional idoneo puede modificar una tendencia indeseada. Sobradas pruebas hay de las interferencias "químicas" con los estados de ánimo y/o sentimientos.
Hasta creo que se puede controlar perfectamente, por ejemplo, un estado depresivo agudo.
Pero desde ya que eso no es todo, finalmente insisto como Erika en que todo es una cuestión de actitud.
Laura, por curiosidad, me conocés personalmente?
Por supuesto Juan Pablo !! Sólo quise ponerle un poco de humor. De todas maneras insisto en que más de la mitad de las veces no dependen de nosotros. Entonces que Hacer? PRADERO.NET . Besos
Mi querido amigo virtual, estamos lejos para vernos en un boliche, en países diferentes, en generaciones diferentes, pero igual siento mucha afinidad con tu mente. Un abrazo sin mate ni café.
Gracias por todo Laura, pero estaría mejor aún, y yo te disfrutaría mejor si pusieras la url de tu interesante blog para vernos mejor.
Saludos, del otro lado del charco.
No por mucho madrugar amanece más temprano
No por mucho madrugar amanece más temprano
No por mucho madrugar amanece más temprano
No por mucho madrugar amanece más temprano
No por mucho madrugar amanece más temprano
No por mucho madrugar amanece más temprano
Texto del libro de El Resplandor.
¿Loco? ¿Quién dijo LOCO?
Lo que pasa es que los amaneceres y los ocasos de nuestro ánimo raramente los vamos a provocar o atenuar con nuestra voluntad consciente.
La euforia reduce la cautela y llama a la audacia (ésa que antes tanto congraciaba a los Dioses).
Sí, ya lo sé; tengo razón pero, sólo por si acaso, hacéle caso a tu perro.