No hay peor gestión que la que no se hace. Axioma si los hay. Pero por algo me lo repetía siempre mi viejo.
Hay una ley metafísica que habla de la Ley de la Atracción. Para resumirlo sería: Tú lo quieres, tú lo tienes. (por algo me lo repetía mi vieja).
Durante los últimos días estuve acalambrado elaborando un proyecto nuevo. Novedoso para el grupo que trabaja conmigo. Hoy terminé de darle forma y lo presentamos formalmente.
La respuesta no se hizo esperar ni siquiera dos horas. Nunca había tenido una devolución tan temprana y tan esperanzadora. En pocos minutos se activó un movimiento de gente y de ideas que hasta la semana pasada era insospechado para mí.
Ya daré a conocer los detalles de éste proyecto. Hoy quiero compartir con ustedes mi euforia para demostrar empíricamente una vez mas, que tras la tormenta se encuentra la esperanza. Ciertamente estoy convencido de que la integridad moral ?interna? es lo que nos determina el empuje y renueva la energía en el encumbrado mundo de los negocios.
Cuando se habla de escucharnos a nosotros mismos creo que es una verdad ineluctable. Digo esto porque para crecer, uno debe estar en paz con los últimos errores y aceptar la incertidumbre futura. El crecimiento proviene de la aceptación total de nuestras actuales circunstancias pero sobre todo de dejarse tentar. De probar nuevamente, insistir y arremeter. No temer al temor.
?Zapatero, a tus zapatos? significa no asustarse de las consecuencias que de nuestro corazón deriven. Porque no hace falta ser caballo para saber de carreras. La clave, me parece, es reconocernos y no temer a nuestros impulsos. Porque los problemas son transitorios y pasarán tan pronto como nos dediquemos a la integridad, a la vocación y a las verdaderas pasiones. Gracias.
















Me divierto hablando, pero más aún callando. 






