Itinerario Chilensis

Hola, este post podría ser un poco aburrido para quien nunca tenga pensado viajar a Chile (o ya lo haya hecho), pero quería dejar escritas algunas anotaciones sobre las cosas buenas y no tan buenas que advertí en estos poquitos días que pasé entre Santiago, Viña del Mar y Valparaíso, para recordarlas en un futuro, cuando mi memoria se dedique a hacer hincapié sólo a cuestiones aleatorias.

Lo primero que tengo para destacar es el escaso volumen tetil de las mujeres. Apenas si llegan a la mitad del gramaje de las argentinas; y eso es un punto que naturalmente les juega muy en contra. Es más, ni siquiera tienen la picardía (astucia) de ponerse siliconas, o cosas por el estilo. Y otra cosa gravísima es que utilizan los corpiños (envoltorios) muy flojos, razón por la cual el busto adquiere siempre este perfil:

Photobucket

No soy especialista en el tema, pero supongo que reforzando un poco la tensión en las presillas de los breteles podría alcanzarse un efecto visual digno, que al menos no nos obligue, a los ilusionados turistas, a dedicar nuestra estadía sólo a la contemplación de parques y museos...

Photobucket

Hablando de parques y museos, es para mencionarse el excelente uso que los chilenos hacen de ellos. Evidentemente la creatividad de sus artistas está pasando por un buen momento porque, al menos en la zona de BellaVista (Santiago) el arte se respira hasta en las veredas.

Photobucket

En Chile funciona todo. La policía, los medios de transporte (aéreo, urbano, suburbano y subterráneo), los semáforos (a la perfección), el tránsito es impecable, y la gente es extraordinariamente acogedora. Siempre tuve la duda sobre el cariño “real” que los chilenos dicen tener sobre los argentinos, y aunque la verdad verdadera sólo ellos la conocen, yo jamás, pero jamás noté la mínima actitud despectiva o discriminatoria hacia nosotros. Es más, cada una de las personas con las que tuve intercambios me pareció súper agradable y sincera y, festejo admitirlo, les creí. Chile es un país que goza de un paisaje realmente tocado por la varita mágica: en un radio de 150 kilómetros conviven una inmensísima cordillera nevada, con estas alucinantes aguas azules del Pacífico (el agua es azul hasta la costa).

Photobucket

 

Photobucket

Son muy pocas las paredes y muros pintados o escritos por bandalismo (jamás encontrarás un monumento o escultura pintada con escrachos). En la mayoría de los (poquísimos) casos se trata de graffitis decorativos o, como en este caso, de una frase inspiradora.

Photobucket

Photobucket

En cuanto a la gastronomía tengo sentimientos encontrados. Estoy llegando a la conclusión de que la calificación final -buena o mala- que tengamos al conocer una cultura dependerá en más del 50% de la experiencia culinaria que allí vivamos (esto me recuerda a cuando iba a bailar y al otro día me preguntaban -¿cómo estuvo la fiesta anoche? ...y todo dependía de si la chica que me gustaba me dió bola o no me la dió, y nada más). Las comidas tienen nombres muy extraños y difíciles de reproducir y/o recordar. Y los gustos de estas preparaciones también son muy rebuscados. Utilizan, como en México, mucho el cilantro (coriandro), ingrediente de la familia del hinojo que yo detesto. El picante es súper picante y muy utilizado para los platos, pero los mozos no tienen la delicadeza de advertirte de ésto, llevándose junto con su propina una buena puteada reparadora. Por su frescura, los pesacados y mariscos no defraudan nunca, exepto por la intervención de algún que otro condimento que, según mi intolerante opinión, debería estar un poco más expuesto en la carta (menú).

Photobucket

Siendo temporada alta de invierno, los precios de las cosas son bastante reazonables. El peso respecto al dólar está un poco más alto que nuestra moneda, así que en general todos los precios están entre un 20 y un 25 % más caros que los de Argentonia. Está lleno de autos 0 km y la mayoría son importados (por no decir todos, ya que no tienen industria automotriz nacional), pero me refiero a marcas como Honda, Kia, Mercedes Benz, o Rover. Un departamento de 2 dormitorios en Viña cuesta alrededor de 100.000 dólares, un libro cuesta U$S 37, un plato de pastas con salsa 15, un litro de nafta súper 1,35, un viaje en taxi de 15 cuadras cuesta casi 7 dólares, una noche de amor con Pradero... consulte. Es usual ver, en el umbral de algunos comercios, vendedores como éste, que con micrófono en mano hacen una exposición a viva voz de las ofertas del día.

Photobucket

También existen otras profesiones y servicios inusuales como éste: 

serviciotecnicobicicletas.jpg

No hay gente pidiendo limosna en las calles. En todo el viaje cruzamos sólo a uno, que no era chileno. Como máximo, hay gente muy humilde que pide colaboración, pero a cambio te da un billete de lotería, o algo por el estilo. En este caso, había un grupo de pordioseros que utilizaba éste viejo tren como vivienda, pero aún la miseria no parece haberles hecho perder el sentido del humor.

Photobucket

 

Photobucket

Hay muchos perros vagabundos, eso sí, pero a juzgar por su fisonomía (todos son gordos) la gente está acostumbrada a ellos y los alimenta muy bien. Tanto los perros con dueño, como los de la calle, están abrigados con ropa.

Photobucket

La gente tiene cara de buena y de pocos problemas. Tal vez sea porque estuve siempre en lugares relajados (aunque no me acostaría a dormir en un subte), pero contínuamente me dió la impresión de que la gente andaba siempre con tiempo de sobra. La televisión no es buena. Los programas son bastante básicos y con una producción muy pobre. Lo mismo advierto en los periodicos y revistas, con diseños bastante básicos y notas con escaso lucimiento. Lo que sí rescato mucho son los contenidos de los mismos: en general me pareció que, al contrario que en la Argentina, les gusta apuntar a las buenas noticias más que a los problemas. Las notas de opinión y las entrevistas se enfocan más en el mejoramiento de las cosas, que en la crítica por defectos. Sólo pude ver TV satelital (DirectTV) y noté que su programación incluye Telefé internacional, Canal 13, Canal Rural y otro más que no recuerdo, de Argentina. Pero en general tienen muy poquitas señales.

Al parecer, la gente se viste sólo para defenderse del frío. El glamour es una palabra que figura sólo en las revistas de moda. La ropa en general es de baja calidad y prácticamente no se huelen perfumes. Creo que esto está bastante relacionado con el tema de las tetas que comenté al principio, y deduzco que la seducción pasa entonces por otro lado. Los varones, o son todos maracas o son muy discimulados al mirar al otro género. Nunca vi a un tipo darse vuelta para mirarle el culo a una chica, ni tampoco escuché a alguno tirando algún piropo... Muy raro eso. Cuando estaba bajando del avión, de regreso a Bs.As, enganché justo a un flaco que miraba desorbitado las (inmensas) gomas de una colombiana. El tipo, de reojo, notó entretanto que yo lo estaba observando, volvió a mirárselas otro poco, me volvió a mirar y me guiñó un ojo. Que bonito estar en casa!.

*Agradezco infinitamente la hospitalidad y el cariño de Pedro, Leonardo y Paolo, y a Sebas, por toda la info y buena onda.

Publicidad por Bligoo.com
Luz
Luz dijo :

Bueno, Juampi, pero este informe no está nada completo. Y los hombres?? Yo quiero saber qué tal andan los muchachos por allí!!! Me recomendás que vaya a Chile a buscarme un candidato?

Besos!!

30/07/2010 a las 15:44Responder
Pip!
Pip! dijo :

Me quedé con ganas de ver más arte, habla por la gente muchas veces. Lo de las veredas mortal. Yo acá (made in Berisso´s) voy mirando al piso: 1) por si aparece plata 2) por si aparece una baldosa asesina que me hace tropezar.

Viajar alimenta ojos, recuerdos, afectos, ejes. Bien por usted!.

09/08/2010 a las 19:29Responder
makiavelo
makiavelo dijo :

El próximo verano me apunto Chile como visita obligada.

¡Qué bien vendes!!!

10/08/2010 a las 15:17Responder
Malú
dijo :

Hola Juan Pablo...hace mucho que no pasaba por estos lados y justo me encuentro con la sorpresa de que habías viajado a mi tierra. Después de leer tu diario de viaje, llego a la conclusión que fue más, que menos.

Lo de las tetas, es cierto. Las mujeres en general, son menos arregladas que acá, se gasta menos en "producción", o bien ni les interesa. (un primo hace unos años, vino por primera vez a bs as y quedó loco con tantas minis ejecutivas que se ven en el microcentro).

Del resto, somos más tranqui, más sumisos, no alegamos tanto, hablamos bajo, todo lo pedimos en chiquitito, y en el fondo queremos a los argentinos, y más aún después de Bielsa.

Que bueno que en general, (creo) te gustó. La comida, yo la extraño, por eso mañana cocinaré "charquicán". Me cuesta encontrar algunas cosas, pero se compensan con otras. Espero de igual manera que hayas probado un buen vino carmenére, un pisco chileno ya sea solo o sour (el resto de los que venden con mango, guayabas y cosas raras, no los he probado).

un saludo grande, espero que vuelvas

10/08/2010 a las 21:32Responder
Sebastián J. Echeverría
dijo :

¡Qué extraña para mí es tu visión! En lo de las chicas, estoy de acuerdo; en general, las argentinas son o mucho más producidas o más bellas (salvo por mi mujer, por supuesto). Por lo menos, cuando tomaba la línea verde desde Belgrano al centro y voceversa la primera vez que estuve un buen tiempo en Buenos Aires, siempra había dónde recrear la mirada. En el metro de Santiago eso es muy, muy extraño.

Respecto al funcionamiento de las cosas, sí creo que andan más que Argentina, pero de ahí a decir que "las cosas funcionan" hay un gran trecho. La opinión general es que todo funciona más o menos como la pelotas.

Lo demás... las rarezas propias de lares ajenos.

Me alegro que te haya gustado mi país y ojalá que en enero el verano muestra un poco más de las chilenas.

-----------------

Sebastián J. Echeverría
www.mzn.cl

17/08/2010 a las 23:33Responder

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS