Ciertamente
no soy un tipo normal. Tengo panza, soy chueco, tengo poco pelo y mal
distribuido (y encima tengo caspa), tengo problemas dentales, tengo serias
dificultades para modular y hacerme entender, soy muy serio (diría Leví), no
soy buen amante, no me gusta vestirme a la moda, no entiendo nada de fútbol, me
gusta la música clásica y salgo a pasear con un perrito que parece de juguete.
Sin
embargo, con el paso del tiempo me di cuenta de que “normal” es sólo un
concepto de mi propia mente. De hecho, mi normal,
no es lo mismo que el normal de otra
persona. Incluso mi normal es único.
Y en realidad es una manera de limitar el mío propio.
Creo que la
norma es un concepto basado en el
miedo.
Digo esto;
Que darse cuenta de que no somos iguales a los demás no es tan malo. Nadie es
igual que otro, ni siquiera los gemelos. La colección de experiencias nos hace
únicos. Entonces, ¿Por qué la mayoría de las personas se preocupa tanto por
parecer normal? ¿Porqué nos preocupamos tanto por ser similares a los demás?
La imagen y
la identificación como personas dentro de esta sociedad se va transformando
poco a poco en un flagelo para quienes, como yo, se ve distinto al resto. Es
una locura. La normalidad no existe, salvo como concepto imaginario. O ¿acaso
alguna vez estuviste con una persona 100% normal o igual a vos?
El fin de
semana pasado tuve una fea experiencia. Un “amigo” se pasó la noche haciendo
bromas sobre mi pelada. Jaja jaja (la risa no es mía, claro está). Para ser
honesto, a la mañana siguiente me levanté llorando. Me angustié. Lo dije.
Ahora bien,
¿debería yo condenarme al ostracismo por esta actitud?¿debería entonces
preocuparme por demostrar que detrás de una calva existe una persona normal? o lo mejor sería que tome un
Winchester y solucione el problema de a uno por vez?.
Nada de eso.
Creo que lo importante es encontrarle un sentido a la singularidad.
La gente
busca constantemente compararse en los defectos ajenos para reafirmar sus
propias miserias deficiencias.
Lo que
realmente importa es entender de una vez que no se puede agradar a todo el
mundo, y que lo que realmente valemos no está en la vidriera sino adentro.
No lo digo sólo por mí, sino también por vos, querido
lector, que probablemente te sientas identificad@ con todo esto y no se lo decís a nadie. Gracias
Comentarios recientes
hace 4 días
hace 5 días
hace 5 días
hace 6 días
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace una semana